La Comisión Europea y la Fundació Mies van der Rohe han anunciado las 40 obras seleccionadas para el Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea / EUmies Awards 2026. Esta edición ha recibido 410 nominaciones. Siete trabajos españoles se han colado en esta selección: dos en Barcelona, Logroño, Olot, Palencia, Terrassa y Villanueva de Sigena.
Las obras seleccionadas ejemplifican, explican desde la organización del premio, cómo los arquitectos asumen la responsabilidad de proyectar de manera ética, sostenible y con un impacto social a largo plazo.
Los trabajos también ponen de relieve la importancia de la colaboración entre arquitectura, urbanismo, gobiernos e inversión, «ya que muchos proyectos han tenido que desarrollarse con presupuestos limitados que han condicionado su forma final. Esto subraya cómo el apoyo financiero sigue siendo un factor clave para hacer posible una arquitectura ambiciosa y de calidad», explican desde la organización del premio.
El concepto de “frescura”, explican, ha surgido como un hilo conductor recurrente, «evidenciando la valoración del jurado por aquellas obras que aportan ideas, miradas y nuevas energías al espacio público, y confirmando la arquitectura como una fuerza esencial y orientada al futuro en el centro de la sociedad». Un jurado internacional, compuesto por siete miembros, el presidente Smiljan Radić, Carl Bäckstrand, Chris Briffa, Zaiga Gaile, Tina Gregorič, Nikolaus Hirsch y Rosa Rull, ha sido el encargado de escoger los trabajos.
Estas son las siete obras españolas seleccionadas:
Round About Baths, de Leopold Banchini

Foto: Gregori Civera.
Round About Baths fue una de las propuestas del festival Concéntrico que representaba unos baños públicos temporales que transformaron una fuente circular inaccesible de Logroño en un espacio comunitario. El trabajo desafíaba la planificación urbana dominada por el coche al crear un espacio para el cuidado, el ritual y la intimidad ciudadana en el corazón del tráfico.
El proyecto incluía baños de vapor, vestuarios y piscinas exteriores de agua fría. Utilizando madera local y materiales urbanos reutilizados, ofrece privacidad y una experiencia colectiva. Interrumpiendo temporalmente el flujo vehicular, la estructura invita a la reflexión sobre el espacio público, el bienestar y el acceso urbano.

Foto: Gregori Civera.

Plan © Leopold Banchini Architects
Las rotondas urbanas suelen ser vacíos sin vida, inaccesibles y dominados por el tráfico. En Logroño, una ciudad con pocos baños públicos, Round About Baths recupera una de estas rotondas, transformando su fuente olvidada en un espacio para el cuidado colectivo.
La propuesta apela a la falta de infraestructuras de bienestar accesibles y a la erosión del espacio público, proponiendo una intervención temporal pero de gran simbolismo. El diseño ofrece un ritual de baño completo —vapor, agua fría, descanso—, a la vez que garantiza la privacidad y la inclusión. El proyecto invitaba a los cuerpos desnudos a adentrarse en el núcleo urbano, desplazando el foco de atención de los coches a las personas y del movimiento a la presencia. El proyecto fue construido por carpinteros locales y diseñado para su desmontaje y reutilización completos, incorporando los principios de la construcción circular.
10k House, de Alejandro Muiño y Mireia Luzárraga

© José Hevia
10k House es la reforma de un piso de 50 m² en Barcelona, realizada con un presupuesto de ejecución material de tan solo 10.000 euros, «con el objetivo de actualizar la vivienda según los nuevos modelos de uso y concienciación medioambiental en el marco de la actual crisis de vivienda asequible y el cambio climático».
Ubicada en Barcelona, 10k House es la cuidadosa renovación de un apartamento existente que sustituye la distribución convencional de habitaciones y pasillos por una organización espacial basada en gradientes térmicos, impulsando la transferencia de calor del punto más caliente al más frío.
La cocina y el baño se reinventan como espacios centrales, sociales y neutrales. Utilizando una paleta de materiales sobria —principalmente MDF y lana de oveja—, «el proyecto garantiza asequibilidad, honestidad en los materiales y un bajo impacto ambiental, a la vez que propone un modelo doméstico adaptable, abierto y energéticamente eficiente».
«10k House» responde a la actual crisis de vivienda en España, «que afecta especialmente a las generaciones más jóvenes, explorando cómo el espacio doméstico puede transformarse radicalmente con un presupuesto extremadamente limitado». Concebido como una forma de resistencia económica y ambiental, el proyecto busca independizarse de la industria de los combustibles fósiles, tanto para la calefacción como para la refrigeración, probando nuevas maneras de que la arquitectura enfrente el cambio climático a escala doméstica.
Construido íntegramente en obra mediante construcción en seco, el apartamento puede ser ensamblado por personas no expertas, incluido el cliente, lo que redefine la renovación como una práctica colaborativa, de baja tecnología y respetuosa con el medio ambiente para una vida asequible.
Los materiales se seleccionaron por su rentabilidad, sostenibilidad y disponibilidad: paneles de MDF estándar para la estructura y el revestimiento, y lana de oveja de origen local para el aislamiento. Las patas de mesa recicladas elevan los elementos construidos, permitiendo que las tuberías de agua y electricidad permanezcan visibles y accesibles. Las superficies se dejan sin revestimiento, conservando los restos de las configuraciones anteriores y minimizando los residuos y la mano de obra. No se aplican azulejos, yeso ni pintura.
Esta lógica constructiva reduce las emisiones de carbono y el coste. Su naturaleza modular facilita el desmontaje, el mantenimiento y la adaptación futura, ofreciendo un modelo de renovación resiliente ante las limitaciones económicas y ambientales actuales.
La Plaça Major de Olot, de Un Parell d’Arquitectes, Pep de Solà-Morales Arquitectes y Quim Domene

Foto: © José Hevia
La Plaza Mayor es el corazón geográfico y simbólico de Olot y se define por casas sencillas que cobran valor en su conjunto. El proyecto pretende regenerar este espacio público, valorando el patrimonio, rehabilitando fachadas y reactivando viviendas vacías. Con la comunidad, se desestima un proyecto de reurbanización y se invierte en los edificios. De este modo, se inicia un proceso que pretende lograr la plena ocupación de las viviendas. Incluye una combinación de herramientas como un proyecto de rehabilitación vinculado a la tradición local, un Plan de Mejora Urbana y un programa de subvenciones condicionadas.

Propuesta cromática para las fachadas © Un Parell d’Arquitectes
Antes de la intervención, la mayoría de los edificios presentaban patologías estructurales y constructivas, y un tercio de las viviendas se encontraban vacías. De esta manera, la plaza sirve como reflexión sobre los desafíos que enfrenta el casco antiguo de la ciudad. El deterioro de la vida y el ambiente de la plaza no podía revertirse con un proyecto de reurbanización convencional. Por consenso, se descartó este proyecto en favor de asignar los fondos a los edificios y asegurar su plena ocupación.
Así, se inició un proceso colaborativo que incluyó investigación histórica, mapeo de datos cruzados, un proyecto de rehabilitación, un proyecto de mejora de comercios, un Plan de Mejora Urbana —que establece un plazo de tres años para que los propietarios finalicen la obra— y un programa de subvenciones para el 90% de los costos de rehabilitación, condicionado a la renovación y movilización de las viviendas vacías en un plazo de cuatro años. Se trata de un proyecto integral, desde la comunidad hasta la construcción, incluyendo el proyecto y la planificación urbana.

Foto: © Roger Serrat-Calvó
La sostenibilidad, entendida desde la base, comienza con la sustitución del encargo de un nuevo pavimento por la rehabilitación de las fachadas. El proyecto, promovido por los propietarios y subvencionado en un 90% por el ayuntamiento, fue llevado a cabo por un único contratista.
Primero se eliminaron los elementos obsoletos de las fachadas. Las principales patologías (balcones, cornisas, revestimientos, terrazas y cubiertas) se rehabilitaron siguiendo las recomendaciones del Grupo de Recuperación y Estudio de la Tradición Arquitectónica (GRETA). La paleta de colores continúa la tradición local de ennoblecer las fachadas con pintura, influenciada por la Escuela de Arte de Olot desde finales del siglo XVIII.
Los patrones de cada edificio surgen de la investigación histórica basada en permisos, fotos y pinturas. Los colores se definen a partir del Plan de Color de Olot y los resultados de estudios estratigráficos. Mientras tanto, este proceso ha dado lugar a la creación de un grupo de trabajo comprometido con el mantenimiento de la plaza y la organización de eventos que fortalezcan los lazos comunitarios y la vida urbana.
Rehabilitación de Vapor Cortés-Prodis 1923, de H Arquitetctes

Foto: © Adrià Goula
La nueva sede de Prodis se ubica en los antiguos edificios industriales del Vapor Marquès. Su valor reside en su estructura urbana (almacén-calle-almacén) y en su imperfección derivada de la historia de sus transformaciones.
La primera estrategia de este proyecto consiste en recuperar la calle central entre los edificios, convirtiéndola en un pasaje que se convertirá en una nueva calle urbana y desde donde se organizan las circulaciones y actividades. En ambos edificios, los usos principales del centro (talleres, aulas, cocina) se organizan e interconectan con áreas complementarias (baños, salas de reuniones, almacén).
La necesidad de subdividir espacios «dentro de un espacio enorme» y, al mismo tiempo, reforzar las cerchas existentes permite una organización de los espacios y sus jerarquías basada en estos refuerzos estructurales. Nuevas vigas perpendiculares a las cerchas existentes reducen su luz y permiten conservarlas. Estas intersecciones crean patrones espaciales que siguen la misma lógica constructiva y material que el original y que permiten jerarquizar el espacio.

Foto: © Adrià Goula
Estos nuevos órdenes estructurales superpuestos también ayudan a ubicar los programas más cerrados, y al mismo tiempo lucernarios centrales en cada espacio principal que los cualifican y caracterizan. Se crea una secuencia de espacios conectados que permite comprender la gran dimensión de los edificios, pero al mismo tiempo logran crear rincones y espacios más domésticos dentro de un conjunto. La luz y la estructura establecen un vínculo intenso con el entorno.
El proyecto busca extender la carpintería de madera que caracteriza la construcción original, donde la superposición de sistemas (peldaño, correaje y chapa metálica) crea una textura característica de lamas de madera de diferentes dimensiones. «Las nuevas vigas, cajones cerrados y lucernarios seguirán la misma naturaleza de superposición de madera, como si el mismo sistema constructivo que configuraba la cubierta se extendiera para satisfacer también las nuevas necesidades».

Climate section © Harquitectes
El resto de las intervenciones se intenta que sean muy discretas, para preservar la esencia original del edificio y sus transformaciones. En este sentido, se elimina todo el revestimiento para revelar las capas estructurales que explican los cambios y etapas del edificio.
El buen nivel de aislamiento térmico, la ventilación natural, los muros de trombe y las protecciones solares garantizan un excelente funcionamiento pasivo. Un edificio que vivirá a medias en el interior y a medias en el pasillo, donde las condiciones climáticas naturales también formarán parte de esta nueva apertura de la institución hacia el exterior.
DH Ecoenergy Plant, de FRPO Fernando Rodríguez & Pablo Oriol

Foto: © Luis Asín
La red de calefacción urbana discurre bajo las calles de Palencia capital, donde se ubica este proyecto, transportando agua caliente producida con energías renovables a edificios de buena parte de la ciudad. La Central, por su parte, cumple una función técnica —albergar los procesos de producción de agua caliente—, pero a la vez tiene una marcada vocación pedagógica, deseada por el cliente: visibilizar la transformación y apoyar y permitir su difusión. Esta doble condición exige abordar el problema de la construcción industrial no solo como una cuestión estrictamente funcional. El Premio FAD 2024 ya galardonó la central térmica de Fernando Rodríguez y Pablo Oriol porque invita a mirar en el cambio de modelo industrial.
La red de Palencia es la primera de una larga serie de proyectos similares que buscan descarbonizar buena parte de la geografía urbana nacional, apagando las estufas de combustibles fósiles (diésel y gas, de costosas fuentes internacionales) para reemplazarlas por una red limpia, alimentada por recursos renovables que provendrán en gran medida de una mejor gestión de los bosques españoles.

Foto: © Luis Asín
Estos sencillos elementos de arquitectura directa y eficaz no solo conforman una solución particular —en este caso para Palencia—, sino que juntos forman un sistema arquitectónico diseñado para dar respuestas similares, aunque no idénticas, a las futuras centrales térmicas de DH Ecoenergías, que marcarán el inicio de las ciudades frías de España, contribuyendo a promover el empleo local, la gestión de la biomasa forestal, la prevención de incendios y el cuidado de los ecosistemas, además de colaborar de forma real en la transformación energética del país.
La arquitectura de la Central es simbólica, tanto en su geometría como en su materialidad, presentando el conjunto como una identidad. Dos elementos principales conforman el edificio: una bañera de hormigón pesado y una linterna ligera de acero y plástico, reciclable. La base sirve de soporte para toda la maquinaria y establece conexiones terrestres con el exterior y con el silo de biomasa subterráneo. En el interior, la base de hormigón cuenta con una cubierta que se convierte en una pasarela perimetral que rodea toda la maquinaria.
El suelo en forma de píldora permite una circulación óptima de los visitantes alrededor de todo el proceso energético. La linterna de acero y plástico reinterpreta las soluciones económicas típicas de los edificios industriales para establecer una conexión significativa con la comunidad a la que sirve: una pequeña catedral de la energía. La fachada de láminas de policarbonato, nervada en tres escalas, se configura como un suave velo blanquecino sostenido por una delicada estructura de alambre de acero galvanizado y pintado.
Greenh@use, de peris+toral.arquitectes y L3J Tècnics Associats

Foto: © José Hevia
El proyecto Greenh@use, ubicado en una manzana atravesada por un antiguo pasaje en el distrito 22@ de Barcelona, comprende 140 viviendas sociales y 15 alojamientos temporales con programas para personas mayores, intergeneracionales y de alquiler.
Organizado en torno a patios y un atrio bioclimático, luz natural y vida comunitaria, el edificio se integra con la cuadrícula de Cerdà mediante su chaflán y pasaje, a la vez que renaturaliza el entorno con vegetación. Su estructura prefabricada de hormigón visto optimiza recursos, reduce el CO₂ y proporciona inercia térmica, combinando sostenibilidad, eficiencia constructiva y cohesión urbana.
El proyecto abordó el reto de insertar un volumen residencial denso en el 22@ de Barcelona. Concebido como un complejo de vivienda social de uso mixto, integra diversos programas: alojamiento temporal para colectivos vulnerables, viviendas de alquiler social y viviendas para personas mayores.
Cada programa mantiene su independencia, pero comparte un sistema de patios y un gran atrio bioclimático que regula el confort térmico mediante estrategias pasivas y termodinámicas. Esta estructura común también actúa como condensador social, fomentando la interacción y la vida en comunidad.
Los espacios colectivos en el chaflán y en la cubierta (gimnasios, salas de reuniones, lavanderías y huertos urbanos) se diseñaron para fomentar la socialización y la solidaridad intergeneracional. La flexibilidad tipológica permitió el desarrollo de viviendas adaptables e intergeneracionales. Una estructura de hormigón prefabricado optimizada redujo las emisiones de CO₂ a la vez que proporciona velocidad, inercia térmica y eficiencia constructiva, conciliando sostenibilidad y calidad residencial.

Foto: © José Hevia
El edificio, de 15.000 m², requería una sectorización planta por planta, lo que hacía inviable un sistema ligero. Se optó por un sistema prefabricado de hormigón visto para adaptarse a la escala del proyecto, reducir el impacto ambiental y proporcionar un rendimiento termodinámico. El hormigón visto eliminó acabados innecesarios, reduciendo costes y simplificando el mantenimiento a las revisiones periódicas de juntas y refuerzos. Celosías de madera y vegetación trepadora complementaron la fachada, aportando calidez y renaturalización. El resultado es un sistema estructural honesto, robusto y sostenible, diseñado para la eficiencia a largo plazo, la facilidad de conservación y la resiliencia.
Intervención en el Monasterio de Santa Maria de Sijena, de Studio Pemán y Franco y Sebastián Arquitectos

Foto: © Bergeraphoto
El monasterio ocupaba un terreno pantanoso, en la localidad de Villanueva de Sijena, que causaba problemas de humedad. De tipología cuadrada, es una iglesia con tres ábsides, claustro y naves con cubierta a dos aguas y arcos perpiaño que, en el siglo XIV, se elevaron para construir otra planta.
Sin embargo, el monasterio terminó siendo un conjunto caótico de edificios hasta que, en el siglo XX, un incendio lo redujo a lo más esencial, una arquitectura desnuda que revelaba su construcción, arcos guiados y muros con rastros que explicaban su pasado. Al inicio de la intervención, su estado era irregular; algunas partes habían sido recuperadas, pero el resto seguía siendo una ruina.

Foto: © Iñaki Bergera
Ese esqueleto no era un vestigio arqueológico, ya que se recuperaron zonas, y no fue posible recuperar el tipo inicial por desconocerse su evolución, ni reconstruir la segunda planta por falta de datos. Se pudo recuperar el tipo monástico, el claustro y las naves, pero evitando la falsa historicidad y promoviendo un contexto constructivo sano con un sentido didáctico y expresivo para potenciar su capacidad evocadora.
Dos naves, la E y la N, se han recuperado como espacio expositivo sin que la tecnología altere el espacio medieval. La galería del claustro E se completó como transición entre secciones inconexas, y se recuperó una capilla barroca con su luz cenital, los elementos que le confieren su arquitectura y el acabado original de la cúpula.
«Lo antiguo y lo nuevo se reconocen sin dramatismo, y los acabados no ocultan la carga documental y expresiva de los muros. El eco de lo medieval y lo monástico permanece sin recurrir a ningún estado anterior. No es el monasterio de otra época, es el que ha llegado a nuestro tiempo, como siempre fue, pero el actual atiende a los valores y resonancias de la arquitectura fundacional y las adquiridas en su evolución».

Foto: © Iñaki Bergera
La propuesta atiende a lo sucedido. Las naves se han cubierto con un alfarje de madera que sugiere el nivel construido en el siglo XIV, pero recortando la arquitectura donde se desconoce. El ladrillo utilizado para reparar los muros disimula las grietas de piedra, y las del tapial perdido con otro tapial de hormigón bastardo.
Las reconstrucciones del siglo XIV se plasman con un mortero de cal texturizado. La galería de la arcada este se ha recuperado como un volumen capaz de albergar ladrillo y una cubierta inclinada, uniendo dos secciones antiguas sin ocultar las marcas del muro. La sala de instalaciones ocupa un prisma exterior de ladrillo y los conductos discurren por una cámara bajo el suelo. Un banco lateral resuelve las conexiones y la difusión del aire, y sobre él las vitrinas acompañan la secuencia de arcos como las antiguas separaciones de los dormitorios monásticos. Están realizadas en madera de pino trabajadas artesanalmente y para entonarse con las paredes de manera que, junto con la alfombra cerámica que se extiende sobre el jarrón de instalaciones, colaboran a crear un espacio de atmósfera serena y resonancia monacal.
«La arquitectura actual también debe sorprender, inspirar y explorar lo posible. Las obras más relevantes combinan innovación con respeto por las estructuras, los materiales y las comunidades existentes. Repensando la regeneración, la reutilización y la vivienda colectiva, podemos crear una arquitectura que no solo sirva a las personas, sino que amplíe el potencial creativo de la profesión», apuntaba Tina Gregorič, arquitecta, docente y cofundadora de Dekleva Gregorič Architects, una de las componentes del jurado de los premios.
A partir de abril de 2026, el programa Out&About acercará las 40 obras seleccionades al público mediante visitas, conferencias y actividades con sus autores, ampliando el acceso y la comprensión de la arquitectura contemporánea. Las obras también se pueden explorar virtualmente en eumiesawards.com.
Los EUmies Awards Days tendrán lugar en mayo en Barcelona, en el marco de Barcelona Capital Mundial de la Arquitectura 2026.






