¿Concursar en Europa? Barreras, redes y la experiencia de ARCH-E

27 enero 2026

por | 27 enero 2026

Concursar en arquitectura es tan antiguo como el Partenón. No es una exageración, los concursos se hicieron por primera vez, que conste, en la antigua Grecia, en el año 448 a.C. con el fin de encontrar la mejor solución para el monumento diseñado en la Acrópolis. Otro ejemplo de la práctica común de los concursos en arquitectura, de esos que juegan un papel esencial en la mejora del entorno construido, sería la cúpula de Brunelleschi de la catedral de Florencia, Santa Maria del Fiore, en 1418. También se hizo por concurso la planificación urbana de la Ringstrasse de Viena, en 1858; la ópera de Sydney, en 1956, y el Centro Pompidou, en 1971. Estos dos últimos fueron proyectos iniciales de los arquitectos, hasta entonces jóvenes desconocidos, Jørn Utzon, Richard Rogers y Renzo Piano.

Richard Rogers, John Young, Su Rogers, Marco Goldschmied y Renzo Piano formaron el equipo que ganó el concurso para construir el Centro Pompidou de París compitiendo con 680 equipos de profesionales de la arquitectura.

Centre Georges Pompidou (Foto: Francia Turismo).

Estos ejemplos icónicos han dado paso a la utilización habitual de los concursos como mecanismo cotidiano en la contratación de obra pública. En la búsqueda de una administración más eficiente y democrática dentro del contexto europeo, los concursos han evolucionado más allá de ser eventos prestigiosos ocasionales: se han convertido en un mecanismo integral de la contratación pública.

Cada país, sin embargo, ha adaptado este umbral a sus necesidades económicas y sociales, lo que provoca diferencias significativas entre ellos. Dentro de este marco, el acceso a algunos contratos de obras públicas en la mayoría de los países europeos se mide a través de concursos de proyecto arquitectónico que ya no son esfuerzos excepcionales o heroicos, sino una vía rutinaria para esos encargos públicos.

No obstante, según datos de encuestas, las condiciones burocráticas y regulatorias que rigen estos concursos siguen siendo en gran medida inaccesibles para las pequeñas empresas o aquellas con perfiles menos convencionales. A este respecto hay que insistir en que la mayoría de los despachos y cooperativas de arquitectura en Europa son de una o dos personas, lo que supone un tesoro en cuanto a la distribución de la profesión sobre el territorio que no se debería penalizar en el concurso público.

 

Gráfica realizada por el equipo de la UPV (Copyright: ARCH-E).

«Las barreras que encuentran los despachos más pequeños, que son la mayoría, tienen que ver con el coste económico que suponen y por la solvencia económica exigida. Los concursos de contratación en dos fases, una con información justa y otra segunda fase a la que pasan propuestas seleccionadas y que requieren información más detallada pero con gastos económicos compensados, son más accesible a los estudios pequeños, muchos de ellos liderados por mujeres», explica la arquitecta y profesora de Proyectos Arquitectónicos Eva Álvarez. Ella, junto a Carlos Gómez, también arquitecto y profesor del mismo departamento de la UPV, son los responsables de las tareas de investigación desde la universidad, socia española del consorcio europeo ARCH-E junto a entidades de otros tantos países y que tiene como propósito fomentar prácticas de construcción sostenibles, generar oportunidades de empleo y mejorar la calidad de la arquitectura a escala de la Unión Europea.

«No puede ser que con dinero público se explote a la ciudadanía haciéndola trabajar gratuitamente, más aun cuando la mayoría de los despachos en Europa son de una o dos personas. Por otra parte, los despachos grandes también sufren porque el hecho de ganar un concurso no conlleva siempre que se construya la obra, puede haber cambio de opinión, cambios de partido en el poder, etc», explican Álvarez y Gómez, que dirigen el equipo de la UPV en el que también contribuyen Diego Martín de Torres, arquitecto e investigador ARCH-E, y Laura Iglesias Barras, arquitecta y colaboradora ARCH-E.

«Finalmente, el hecho de que haya muchos despachos pequeños repartidos en todo el territorio europeo podría entenderse como la posibilidad de abordar los proyectos con mayor conocimiento y sensibilidad, en línea con los objetivos de NEB y Baukultur. En esos casos, el mecanismo de participación en los concursos no debería dificultar o explotar el que oficinas pequeñas se presentasen. Esto tiene un impacto en las políticas de género».

El objetivo principal de ARCH-E es promover soluciones arquitectónicas de alta calidad para el entorno construido mediante el aumento del uso de Concursos de Proyecto Arquitectónico (CPA) en Europa, con propuesta de proyecto y jurado competente, ayudando a los arquitectos a superar las barreras transfronterizas, especialmente para los estudios pequeños o dirigidos por mujeres. La participación entre países en los concursos es extremadamente baja. ARCH-E busca crear un panorama más accesible que incorpore los principios fundamentales de la Nueva Bauhaus Europea, la Declaración de Davos y la Baukultur, tal como la define ACE.

Vista interior de las 85 Viviendas Sociales en Cornellà, un proyecto de Peris+Toral Arquitectes, fruto de un concurso convocado por el Instituto Metropolitano de Ordenación del Territorio y Gestión Inmobiliaria (IMPSOL AMB) de Barcelona. Fotos: © José Hervia.

El proceso de revisión de la legislación sobre contratación pública en la Unión Europea ha comenzado recientemente, lo que representa una ventana de oportunidad para que el sector de la arquitectura, las administraciones públicas y los órganos legislativos impulsen la transformación necesaria del panorama de la contratación para la próxima década. En la actualidad, el 55% de los procedimientos actuales siguen utilizando el precio más bajo como único criterio de adjudicación.

La plataforma ARCH-E recopila y conecta datos existentes sobre los marcos legales para los Concursos de Proyectos Arquitectónicos, la participación en concursos de proyectos transfronterizos y los obstáculos que encuentran los y las profesionales de la arquitectura en dichos procesos. Tres resultados del proyecto han contribuido especialmente a este esfuerzo: el glosario ARCH-E, el mapa ARCH-E y el informe sobre las necesidades de los profesionales de la arquitectura. Todo ello queda recogido en el Libro Blanco, que está disponible en papel y online.

 

Lost in traslation y el glosario para orientarse

El glosario ARCH-E es más que un simple diccionario de terminología para los concursos de arquitectura: reúne 11 perspectivas específicas de diferentes países sobre los procedimientos de este tipo contemplando las diferentes particularidades del panorama lingüístico en el panorama de la cultura de los concursos. Este instrumento contribuye a subsanar las brechas de conocimiento sobre las regulaciones específicas de cada concursos en un panorama transnacional.

A pesar de que las barreras lingüísticas se encuentran entre las más obstructivas para quienes trabajan en proyectos transfronterizos, el consorcio ARCH-E recomienda celebrar un concurso por defecto en el idioma local. Si los órganos de contratación buscan atraer participantes del extranjero, se aconseja organizar el concurso en inglés. Limitar la competencia a un solo idioma tiene como objetivo garantizar el anonimato del CPA, y eso se consigue recurriendo al inglés como universalizador de las oportunidades.

El Glosario ARCH-E, una herramienta útil para mitigar las barreras lingüísticas, está previsto ampliarlo en el próximo año. En este glosario, cerca de 190 términos explican las características regionales de este panorama lingüístico de cultura competitiva. Como las mutaciones lingüísticas no son meras traducciones, sino descripciones originales de la práctica local en las áreas temáticas, los términos pueden compararse entre sí y examinarse en busca de similitudes y diferencias.

Network ARCH-E

Para facilitar la participación de las personas profesionales de la arquitectura en los concursos internacionales, ARCH-E pone a disposición una red de trabajo que permite a las y los profesionales de la arquitectura encontrar socios locales para salvar la brecha lingüística y las posibles diferencias de conocimiento respecto a las regulaciones específicas de cada país.

Además, la red ARCH-E conecta a profesionales de la arquitectura de toda Europa y del extranjero para debatir y analizar concursos de diseño arquitectónico y para poder formar equipos transnacionales y grupos de trabajo que permitan participar y cooperar en concursos.

Aquí se accede a esa red de profesionales de la arquitectura de distintos países europeos, la inscripción es gratuita y permite articular una red muy valiosa a la hora de afrontar los proyectos.

El mapa de los concursos y las necesidades profesionales

El mapa ARCH-E, por su parte, ofrece una visión amplia de los concursos de proyectos arquitectónicos en Europa. Proporciona datos estadísticos muy útiles, información sobre los marcos regulatorios, las tendencias actuales, recomendaciones de expertos y análisis comparativos de los diferentes sistemas de concursos estudiados.

Una recopilación de buenas prácticas en los procedimientos de CPA ofrece ejemplos sobre cómo abordar temas como la accesibilidad, los procesos de toma de decisiones orientados a la calidad, los objetivos de sostenibilidad y la equidad dentro de una cultura de competencia contemporánea.

La plataforma promueve soluciones arquitectónicas de alta calidad impulsando el uso de los concursos en Europa y superando las barreras fronterizas del mercado de servicios arquitectónicos, con especial atención a la consideración de los estándares Baukultur und New Bauhaus.

Estas gráficas recogen las barreras detectadas por quienes respondieron la encuesta, en general y segregados por pequeños despachos (Imagen superior). En la gráfica inferior aparece cómo los Colegios de Arquitectos podrían ayudar.

Concursos como Europan, premios como AnotHERVIEWture, el primer concurso de la Fundación Mies van der Rohe o los concursos celebrados en València en los últimos años, permiten observarlos como la mejor vía para los arquitectos pero también para el retorno a la ciudad. Estimulan la calidad, la participación, la transparencia, la democracia y la competencia. Proporcionan una mayor calidad del resultado al obtenerse un mayor número de respuestas a un problema concreto, el anonimato garantiza la evaluación de la propuesta y no la trayectoria del participante; y optimizan los recursos públicos.

El informe sobre las necesidades de los arquitectos y las arquitectas se basa en una encuesta realizada por la plataforma que recoge respuestas de profesionales del sector de más de treinta países. «Mientras que el mapa se centra en el análisis sistémico, este informe aborda las experiencias individuales de los participantes, los obstáculos y desafíos enfrentados al participar en los concursos así como ideas sobre cómo las instituciones y las organizaciones profesionales podrían ayudar a mitigar esos problemas», explican Eva Álvarez y Carlos Gómez. La encuesta ARCH-E coincidió en el tiempo con la encuesta bianual (2024) del ACE Architects’ Council of Europe y se coordinó con esta incluyendo, en las dos, cuestiones sobre los concursos acordadas entre ambas entidades.

En el análisis de los datos, se prestó especial atención a los problemas que tienen los estudios pequeños y/o dirigidas por mujeres al participar en los concursos de arquitectura. Los resultados de la encuesta confirmaron una brecha de género aún persistente. Como indican diversos estudios de campo, esa brecha no puede atribuirse únicamente a factores directos de los concursos, sino que también se enmarca en condicionantes sociales más amplios, como, por ejemplo, la distribución de las tareas de cuidado infantil. «La brecha de género persiste y tiene que ver con la capacidad económica de los estudios y de las ganancias económicas de las arquitectas lo cual se observa en el perfil de quienes respondieron la encuesta», explican.

La eficiencia económica y la calidad arquitectónica

Los Concursos de Proyectos Arquitectónicos (CPA) a menudo se perciben como costosos e ineficientes. Sin embargo, un análisis detallado de 40 de ellos demuestra sus importantes beneficios económicos, particularmente para los órganos de contratación del sector público. El estudio revela que los proyectos ganadores del concurso, seleccionados a través de una evaluación cualitativa, no solo ofrecen una calidad arquitectónica y funcional superior, sino que también conducen a reducciones sustanciales en los costos de construcción.

A diferencia de los procedimientos negociados, que a menudo carecen de una base de planificación bien definida, los concursos ofrecen un proceso transparente y comparativo que garantiza la identificación e implementación de la mejor solución posible. La profundidad cualitativa, la diversidad de soluciones y las evaluaciones independientes y anónimas del jurado dan como resultado proyectos con menores costos de construcción y mantenimiento.

La red ARCH-E

Más allá de las actividades formalizadas de ARCH-E, la transferencia de conocimientos entre los socios del proyecto permitió profundizar en la comprensión de los sistemas de los concursos analizados y su relación con las directivas de la UE sobre contratación pública. Asimismo, la red de expertas y expertos que se expande e interconecta en torno a ARCH-E contribuye a una visión más amplia del panorama europeo de los concursos y de los potenciales para su mejora.

Las recomendaciones del consorcio ARCH-E abordan tanto aspectos regulatorios específicos como cuestiones procedimentales de los Concursos de Proyectos Arquitectónicos, propuestas que se enmarcan en un conjunto más amplio de objetivos orientados a fomentar una Baukultur europea socialmente responsable, abierta, innovadora y sostenible, un término que reclama la necesidad de fomentar un espacio construido de calidad y de estimular la identidad cultural común de Europa.

La red ARCH-E está formada por entidades como The Austrian Federal Chamber of Architects and Chartered Engineers (BKZT), que ejerce como coordinadora de un proyecto que cuenta con socios como The Architects’ Council of Europe (ACE), The Croatian Chamber of Architects, The Chamber of Architecture and Space of Slovenia, The Cyprus Architects Association (CAA), BAK – Federal Chamber of German Architects, Eindhoven University of Technology (TU/e), Universitat Politècnica de València [UPV], SEPA Engineering GmbH y The Chamber of Hungarian Architects, además de entidades colaboradoras como UIA – International Union of Architects, The Chamber of Architects in South Tyrol (Province of Bolzano), Conseil National de l’Ordre des Architectes (FR), The Czech Chamber of Architects (CCA) y The Swiss Society of Engineers and Architects (SIA).

Toda la información detallada de ARCH-E está disponible en la web de la entidad.

Fotografía: D.R. Foto de apertura: La arquitecta Miyuki Inoue durante su intervención en la jornada de debate sobre los concursos de arquitectura celebrada en la Escuela de Arquitectura de la UPV (Foto: Eduardo Manzana). Las gráficas han sido realizadas por el equipo de la UPV (Copyright: ARCH-E).Colaboración entre ARCH-E y Flat Magazine.

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