El Museo de Bellas Artes de Valencia (MuBAV) acoge la primera exposición monográfica dedicada a Antonio Palomino, pintor y tratadista barroco, coincidiendo con el tercer centenario de su muerte. La muestra, titulada Antonio Palomino y la noche barroca, podrá visitarse hasta el próximo 20 de septiembre.
La exposición ha sido organizada en colaboración con la Biblioteca Nacional de España y está comisariada por el historiador del arte José Riello, profesor de la Universidad Autónoma de Madrid.
La muestra reúne 65 piezas procedentes de veinte museos e instituciones nacionales. Pinturas, dibujos, estampas, obras literarias y textos teóricos permiten recorrer la trayectoria de uno de los principales artistas y teóricos del arte español entre los siglos XVII y XVIII.
Pablo González Tornel, director del museo, ha destacado que la muestra es esencial para comprender la renovación artística que supusieron los frescos del cordobés en las iglesias de Valencia. «Palomino y Rubens conviven ahora en el Bellas Artes y marcan la apuesta del museo por la investigación de calidad sobre el Barroco».

Presentación de la exposición ‘Antonio Palomino y la noche Barroca’. En la imagen, José Riello, comisario de la muestra, junto a Marta Alonso, secretaria autonómica de Cultura de la GVA y el director del MUBAG, Pablo González Tornel (Foto: © Miguel Lorenzo).
José Riello ha recordado que gran parte de la producción artística del pintor se conserva en techos, bóvedas y espacios arquitectónicos, una circunstancia que ha condicionado su recepción historiográfica. «Como escritor y teórico, el legado de Palomino es aún más sólido, y a él debemos buena parte de lo que aún seguimos pensando sobre el arte español de los siglos XVI y XVII».

Museo de Bellas Artes de València © Miguel Lorenzo.
Antonio Palomino (1655-1726) fue uno de los pintores españoles y teóricos de la pintura más destacados entre los siglos XVII y XVIII, además de contar con una formación intelectual que lo diferenció de muchos de sus contemporáneos.
Entre sus trabajos más relevantes figura la decoración mural realizada en la ciudad de Valencia entre 1697 y 1705. Durante ese periodo trabajó en la iglesia de los Santos Juanes, la Basílica de la Virgen de los Desamparados y la catedral de Valencia. También ideó el programa iconográfico de la iglesia de San Nicolás, cuyas pinturas fueron ejecutadas por su discípulo Dionís Vidal.








