Londres no vota como Reino Unido. París no vota como Francia. Viena no vota como Austria. Berlín no vota como Alemania. Río de Janeiro no vota como Brasil (tampoco la metrópolis de São Paulo vota como el bolsonarista estado de São Paulo). Barcelona no vota como España. Barcelona tampoco vota como Catalunya. Y así en retahíla*.
Club Lugar
El misterio romano de la Ciudad Pintada
En la colina romana de Oppio dormían las termas de Trajano -que ahora se abren- y en su interior, como en el estómago profundo, y tras una larga travesía por galerías, hacia la parte final, se conservaban confundidos por muros unos frescos de una ciudad, una ciudad desconocida. La Ciudad Pintada, así la han llamado ante la imposibilidad de ponerle nombre o tan siquiera ubicarla.
La plaza de don nadie, en Bruselas y en Tarifa
Qué es una plaza, nos llevamos preguntando desde que existen las plazas. Preguntarse qué es una plaza es justamente la fórmula secreta que amasa su sentido. Una plaza sin pregunta es un solar con cosas. Bruselas y Tarifa son buenos puntos cardinales europeos para definir dónde está el norte y el sur cultural del continente. Según cómo les sople el viento (y en Tarifa sopla mucho) puede deducirse la dirección de Europa.
Las pinturas universales arrancadas de las paredes del Cabanyal
El pueblo del Cabanyal, que ahora es poblado nómada, pudo salvarse. Fundamentalmente porque lo salvaron: los imposibles responden a una voluntad casi demente, nunca se dan por inercia. Activistas reducidos en un primer instante a la categoría de grupúsculo y después alzados como héroes, sujetaron las casas, los patios, sujetaron los árboles, se sujetaron entre ellos mientras todo a su alrededor parecía caerse por el acoso urbano de una administración capturada por los cárteles inmobiliarios. Algunos trozos del pueblo se vinieron abajo, perdidos entre las manos, como la Casa de la Palmera. Acoso, ocaso.







