La Ricarda, melodía de una casa es una aproximación personal, a través del cine y la pintura, a Casa Gomis (La Ricarda), obra icónica del arquitecto Antonio Bonet Castellana. Un homenaje y, en cierta forma, una despedida. Bea Sarrias y Morrosko Vila-San-Juan llevan años trabajando sobre este espacio, en estrecho contacto con la familia Gomis Bertrand. En su haber tienen diversas exposiciones y piezas audiovisuales, como “Un día en La Ricarda” (2018) o “Bienvenidos a La Ricarda” (2021). Pero es en 2025, en cuanto se anuncia la adquisición de la casa por parte del Ministerio de Cultura, cuando deciden realizar una película (La Ricarda. Melodia de una casa) y preparar esta exposición, en la que ofrecen una mirada íntima y cercana sobre la casa y su historia, mientras todavía estaba habitada por la familia. Aquí se presenta el proceso creativo de la artista Bea Sarrias, coautora y directora artística de la película, así como fragmentos de la pelicula no incluidos en el montaje final y el set que se diseñó como estudio donde la protagonista, Melissa Gomis, lleva a cabo su investigación sobre la historia y construcción de la casa.
El trabajo de la artista tanto para la película como para esta exposición incluye numerosos estudios, que van desde bocetos, dibujos y libretas hasta cuadros de diversos tamaños y una tela de grandes dimensiones, cedida por la familia Gomis, con un retrato de una parte de la fachada. Se trata de una largo proceso de trabajo en el que se ha buscado retratar la luz y el color de los interiores más característicos de la casa, así como algunas partes de la fachada y la cubierta y también el entorno natural, el paisaje que forma parte indisociable del conjunto.
En esta ocasión, además, se da la presencia de la figura humana. Se trata de la protagonista de la película, Melissa Gomis, la nieta más joven de la familia, que realiza un documental para fijar la memoria familiar y lleva a cabo su propia despedida.
La diversidad de formatos y técnicas han servido de base para la dirección artística de la película. Y, su vez, la artista a utilizado fotogramas e imágenes tomadas durante el rodaje, para generar nueva obra para la exposición. Un suerte de diálogo muy libre entre pintura y cine con la intención de crear una retrato personal de una casa icónica, que ha sido fotografiada y filmada en numerosas ocasiones.
A través de la mirada de una joven bióloga medioambiental, fotógrafa y cineasta, Melissa Gomis, nieta de los propietarios, descubrimos la fascinante historia de la Casa Gomis, conocida La Ricarda, icono arquitectónico, objeto de estudio e inspiración a nivel internacional, recientemente adquirida por el Ministerio de Cultura, y donde la ampliación del aeropuerto y la preocupación medioambiental plantean serios interrogantes sobre su futuro.
Lo que iba a ser un documental sobre los últimos meses de la familia en la casa, antes de entregarla al Ministerio, se ha convertido en una docuficción en la que la protagonista decide reconstruir la historia y la memoria de la casa de su infancia con la ayuda de su padre y sus tías y, a la vez, lleva a cabo una despedida personal e íntima. «Una suerte de duelo, que no lo es tanto por la pérdida de una casa, sino por la pérdida de un paisaje y una forma de entender la vida, un legado en el que la cultura, el diálogo y respeto por la naturaleza han estado siempre en el centro. Pero el estruendo de los aviones y las contradicciones del progreso parecen empeñados en acabar con ello», explica Morrosko Vila-San-Juan.
La película, de 70 mins., que se estrenará en octubre de 2026, cuenta con la coproducción de CaixaForum + y el apoyo del Ajuntament del Prat de Llobregat y de Isist Atelier.












