El Observatorio Astronómico y los chalés de los periodistas

18 junio 2021

por | 18 junio 2021

En esta postal aparecen dos elementos que datan de la misma época y que supusieron cambios importantes en la concepción de la vida en la ciudad: el Observatorio Astronómico de la Universitat de València y los chalés de los periodistas. Uno ampliaba la mirada hacia el cielo; los otros ampliaban el concepto de ciudad compacta y la empujaban a crecer hacia, lo que entonces era, la periferia.

Las casas que no llegaron al mar

Promovidos para la Asociación de la Prensa, los conocidos como “chalés de los periodistas”, construidos por el arquitecto Enrique Viedma, entre 1934 y 1946, al amparo de la Ley de Casas Baratas, fueron los primeros de una serie, inacabada, que pretendía haber llegado hasta el Cabanyal. 

La idea era la de implantar el concepto de Ciudad-Jardín, propuesto en el proyecto original del Paseo de Valencia al Mar del ingeniero Casimiro Meseguer, que seguía los modelos de Howard y Arturo Soria. 

Su programa superaba el de la vivienda mínima para aproximarse más a la casa unifamiliar aislada destinada la clase media. El lenguaje de las casas se situaba dentro del racionalismo y el casticismo.

Estas casas plantearon nuevas tipologías no utilizadas hasta la fecha en Valencia, proponiendo bajas densidades, al margen de la ciudad de la reforma interior y de los planes de ensanche.

Si bien el modelo no llegaría a consolidarse, su implantación contribuyó a la evolución del entorno urbano de Valencia en la transición de la ciudad compacta del siglo XIX a la actual, de carácter más disperso y periférico.

Las estrellas en la ciudad

El observatorio astronómico de la universidad, por su parte, se ubicó en el número 13 de la avenida Blasco Ibáñez en el año 1946.

Sus inicios datan de 1909, cuando Ignacio Tarazona y Blanc, catedrático de cosmografía y física del Globo, fundara, en 1909, el Observatorio de la Universidad. Este estuvo físicamente en la sede de la Universitat de la calle de la Nau hasta que un incendio destrozó las instalaciones en 1932.

Actual sede del rectorado, el edificio que alberga hoy el Observatorio Astronómico Histórico fue construido entre 1935 y 1944 por el arquitecto Mariano Peset Aleixandre, y está coronado por la cúpula original que estaba en La Nau, que también sobrevivió al incendio del 32.

La joya del lugar es el telescopio Grubb, construido en 1909, que se encuentra en perfecto estado de funcionamiento en la cúpula que remata el edificio del Rectorado. La antigua sede del Observatorio alberga también una reconstrucción del despacho del Profesor Tarazona, con sus muebles originales restaurados, y una pequeña colección de instrumentos antiguos.

 

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