Los papeles inéditos del pintor Carlos Alcolea

6 septiembre 2023

por | 6 septiembre 2023

Los libros que recogen escritos (de todo tipo: cartas, diarios, ensayos) de artistas han sido una de mis debilidades. Tengo para mí, sea esto cierto o no, que ayudan lo suyo a entrar en sus respectivas obras. Creo recordar que el primero que leí con cierta devoción -y que me abrió el apetito hasta hoy mismo- fueron los (hoy inencontrables por descatalogados) Diarios de Paul Klee que publicó Alianza. El penúltimo de ellos que leí lápiz en mano fue la correspondencia que otro pintor, Miguel Ángel Campano, le hizo llegar a su amigo y galerista, Nicolás Sánchez Durá (Miguel Ángel Campano. La pintura y el mal, publicado por La Fábrica en 2021). Entre uno y otro habré leído unos cuantos más: los de Ramón Gaya, Manuela Ballester, Antonio Saura, Albert Ràfols-Casamada (con quien pude hablar de su poesía cuando vino a la presentación de su muestra en el IVAM en 2001; me interesaron igualmente sus diarios), Eduardo Arroyo, Antoni Tàpies y tantos otros, por lo general buenos escritores.

Estos últimos días he leído con suma atención el volumen que lleva por título Escritos (Fire Drill, 2023), del pintor Carlos Alcolea (1949-1992). Su editor, Óscar Alonso Molina, los define en su prefacio como textos “breves e inconexos” de “naturaleza autobiográfica, esquiva y acumulativa” que le permiten “componer […] la hermética teoría estética” que “tiene como tema casi exclusivo la pintura”. Un pintor, nos informa, que dejó una obra escasa: unos cien cuadros, muchos más dibujos, un libro, titulado Aprender a nadar, que apareció en el sello de Kiko Rivas, Juan Manuel Bonet y Andrés Trapiello (esto es, Las Entregas de la Ventura). Y ello debido a un ritmo de trabajo lento que permitía a Alcolea disfrutar de la lectura (fueron legión sus escritores favoritos, de Gustave Flaubert a Francis Ponge), la música (de Beethoven a John Cage) o la filosofía (Gilles Deleuze, sobre todo).

Portada de «Escritos», de Carlos Alcolea (Fire Drill Ediciones, 2023).

Alcolea, por cercanía estética, fue integrado en el grupo de la llamada Nueva Figuración Madrileña, o de los Esquizos, durante los años 70 del pasado siglo, junto a otros pintores como el también teórico Juan Antonio Aguirre (que dejó dicho de la pintura de Alcolea que había tomado una “postura anticonvencional”) o Manolo Quejido; de estos dos últimos pudimos contemplar sendas exposiciones en el IVAM que dirigió Juan Manuel Bonet, buen conocedor de todos ellos.

Contraportada de la publicación (Fire Drill Ediciones, 2023).

El libro que publica el sello valenciano Fire Drill se compone, como decíamos, de textos muy diversos, incluidas algunas interesantes reflexiones de su autor. Verbigracia: “Pintar es el arte mágico / es el juego ardiente de los últimos rayos en las ventanas de la / rica mansión o de la humilde casucha frente al sol poniente (…)”. Incluye asimismo algunos dibujos de Alcolea, entre ellos los que se reproducen en la cubierta, pertenecientes a la colección de Óscar Alonso Molina.

Una buena ocasión, pues, para adentrarse en la obra de Carlos Alcolea. 

Fotografía: Fire Drill Ediciones.
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