La casa se acomoda sobre un terreno en pendiente ubicado en el límite de Santibáñez, un núcleo rural típico de los valles pasiegos de Cantabria. Situado a media ladera y con un arroyo como límite inferior, el emplazamiento dispone de vistas abiertas en todas las direcciones hacia el horizonte y el frondoso paisaje.
El estudio de Roberto Lebrero ha desarrollado aquí una vivienda familiar compartida por tres hermanos, cuyo programa se fragmenta y distribuye de forma específica en cinco piezas independientes. Las zonas de noche ocupan tres de los volúmenes, uno para cada hermano, y funcionan de manera autónoma y privada con respecto al resto. Los dos volúmenes restantes albergan espacios compartidos destinados a estar, comer y cocinar.















