«Los clientes, una familia de Barcelona, adquirió esta porción de tierra para construir su segunda residencia, con el plan de empezar lentamente a pasar más tiempo en la tranquilidad del bosque y la cercanía del mar. Ellos buscaban construir una vivienda que respondiera al entorno y, conociendo la filosofía del estudio, nos dieron rienda suelta para proponer la estrategia y materialidad», explican Marc Alientos y Xavier Morell, de Alventosa Morell Arquitectes, quienes encabezan el equipo que ha trabajado en este proyecto.
Los árboles existentes, la pendiente y la normativa orientaron la propuesta, que utilizó los iniciales inconvenientes para volverlos a su favor.














