El balcón es un tótem mediterráneo que pertenece al pueblo. Como las sillas en la calle a la fresca, la partida de cartas en la terraza de un bar, la lectura de un libro (o las pipas y cervezas compartidas) en el banco de un parque. El balcón es, muchas veces, segunda residencia, lugar de vacaciones. Y, también, es disfrutable cuando hace mal tiempo, con esa tristeza discreta (que le robo a la poeta Maria Cabrera Callís) de la que hacen gala.
En la ciudad
Genius Loci: un mapa de recuerdos de las calles de València
A Petra cuando salía de la Antigua Fe con su hija recién nacida, hace ya tiempo, se le acercó una señora de unos 80 años, muy elegante, que se puso frente al carrito y le preguntó si se la quería vender. A Javier se le declaró el amor de su vida en la Plaza San Luis Beltrán, después de seis meses soñando con ese momento.
Petra y Javier son dos de los protagonistas de Genius Loci. Una de esas ideas que merecen ser aplaudidas las veinticuatro horas del día. Un mapa de la ciudad a partir de la memoria de la gente en sus calles. Una suerte de google maps de València que en lugar de restaurantes, tiendas o líneas de autobuses muestra audios con los recuerdos de sus habitantes.
Nace ‘Medio pan y un libro’, de antiguo horno a sede de La Documental
«Medio pan y un libro» toma la conocida frase de Lorca para hilar un pasado que se reactiva en el presente y se lanza al futuro. Este nuevo local, ahora segregado del original y algo limitado por lo tanto en sus expectativas multitudinarias, está lleno de ideas renovadoras y pretende relacionar gente que tiene ideas, que quiere compartirlas y que desea seguir alimentándolas. Tomamos a Federico y lo actualizamos: «Bien está que todas las personas coman, pero que todas las personas sepan»», explica Álvaro de los Ángeles.
Un paseo sin rumbo por Malilla
Deambular por Malilla es como jugar un electrizante partido de ping-pong. Pasas, en escasos minutos, del remanso de su Parc Urbà al despropósito del solar de varias alturas que hay entre Amparo Iturbi y Oltà. Es como si un mal jugador de Tetris se hubiera encargado de urbanizar el barrio. Para el paseante ocasional es un disfrute, para los vecinos (imagino que) no tanto.
El Burning Man y las Fallas: arquitecturas efímeras que lo queman todo
El arquitecto Miguel Arraiz llegó al desierto de Nevada, plantó su templo, triunfó y volvió. Los 10.000 kilómetros que separan el desierto de Black Rock de la ciudad de Valencia se acortaron el verano pasado gracias al Burning Man y su parecido razonable con Las Fallas, a las que el arquitecto también está vinculado. Ambos encuentros multitudinarios comparten, pese a la distancia y todo lo demás, algo tan ancestral como es la filosofía de quemarlo todo.
The New Yorker celebra su primer siglo
The New Yorker at 100 (Netflix) reflexiona sobre el papel de las revistas culturales en un ecosistema mediático en transformación, donde la información de largo recorrido y el periodismo literario se enfrentan a la atención multipantalla y a la desconfianza del público.
Del ‘país de propietarios’ al ‘no vas a tener una casa en la puta vida’: ¿qué hacemos con la vivienda?
La cita es en una librería de barrio, independiente y muy activa. Tan activa como para organizar la presentación de un libro sobre vivienda, geografía urbana y economía un lunes por la tarde. El libro es ‘Tres millones de viviendas’, del sociólogo Jorge Galindo, director adjunto del Centro de Políticas Económicas de Esade, que ‘actúa’ junto al periodista Kiko Llaneras como maestro de ceremonias. La sala de la librería Bangarang está llena. Parece que el tema de la vivienda importa y mucho. De fondo, entre oferta, demanda y posibles soluciones, suenan los gritos potentes de la clase de karate del gimnasio contiguo. Kiai y VPO juntos, qué fantasía.
La Valencia bipolar y la arquitectura contemporánea de los Poblados Marítimos
Valencia tiene un poco de bipolar, así en general. Ya, desde el principio, con eso de ser una ciudad de origen fluvial con aspiración costera, pero también observando la dualidad que hay entre la capital y su área metropolitana o la propia disposición urbana en la parte más cercana al mar. Respecto a esto último, la trama original de las barracas de los pescadores de los Poblados Marítimos contrasta con el potente paisaje del puerto y esa situación, históricamente, ha conducido a contradicciones urbanísticas, malas decisiones políticas, buenas resoluciones judiciales y otros tantos equilibrios que han ido dejando su huella para definir lo que hoy es el frente marítimo de la ciudad.
May Morris: aguja, hilo y bordado para tejer en el tiempo
«Soy una mujer notable, siempre lo fui, aunque ninguno de ustedes parecía pensarlo». Estas fueron las palabras que la artista May Morris dirigió en 1936, sólo dos años antes de fallecer, al crítico y dramaturgo George Bernard Shaw. Probablemente todo el mundo recuerde a Morris, el popular William, pionero del movimiento Arts and Crafts. No obstante, ocultada en la historia se encuentra un talento desbordante, quizá por la alargada sombra de aquel artista total, quizá por ser mujer, feminista, socialista y bisexual, hablamos aquí de Mary «May» Morris.
Un quebequés en la biblioteca García Márquez de Barcelona
En el año 2018 me fui a Montréal en busca de inspiración para abordar la transformación de la biblioteca pública actual. Tuve la suerte de encontrarme con Ismaël Bellil, el bibliotecario encargado del espacio para adolescentes, FABLAB, de la biblioteca pública de Repentigny, una ciudad dormitorio pegada a Montréal. Fue él quien trazó el plan de ruta para que visitara las bibliotecas más innovadoras de la ciudad y sus alrededores: la biblioteca pública de Benny, Saul Bellow, Brossard, Marc Favreau, du Boisé o Pierrefonds. Las visité todas y mi percepción de la biblioteca pública cambió para siempre: la arquitectura, el espacio, el mobiliario, la profesión y la relación con la comunidad habían sufrido un cambio drástico. En Montréal, como en muchas de las bibliotecas del mundo, había llegado el tercer lugar.
Pluto, la isla creativa en medio de la huerta
Entre la Ciudad de las Artes de Valencia y las pilas de contenedores del puerto de Pinedo, la huerta de La Punta sobrevive a duras penas a los macroproyectos que la rodean. Varias decenas de creadores defienden la cultura local en Pluto, un entorno de trabajo colaborativo en La Punta, a apenas diez minutos en bicicleta desde el centro de la ciudad.
Manolo Bañó: «Ya no podemos diseñar pasteles cuando lo que hace falta es pan»
El diseñador y profesor Manolo Bañó ha recibido la distinción al Diseño Social, que otorga por primera vez la Fundació del Disseny de la Comunitat Valenciana, en reconocimiento a su sólida y firme defensa del diseño como elemento de transformación social.















