Sergio Mendoza es un ex-diseñador que se radicalizó en la auto producción pasando de hacer lámparas y aparca bicis a montar bares, floristerías y una tienda. Siempre marcado por Boisbuchet, la vuelta a lo básico y la búsqueda de lo esencial. Para sorpresa de nadie nunca llegó a hacerse rico y ahora trabaja «en una cosa que no va a salir».
Con él terminamos nuestra ronda de consultas para conocer cómo es un buen día de verano para un puñado de personas que nos parecen interesantes, por lo que sea.















