Al igual que su arquitectura, las capas de la vida de Smiljan Radić Clarke forman una historia discontinua, moldeada por el movimiento, la apertura y la construcción gradual de significado. Nacido en Santiago de Chile en el seno de una familia de inmigrantes —su padre es de Brač, Croacia, y su madre del Reino Unido—, Radić creció con una profunda conciencia de pertenencia, lo que le permitió comprender la vida como algo ensamblado, no simplemente heredado. «A veces, uno tiene que forjar sus propias raíces. Eso le da libertad», expresa Radić.
Arquitectura
Una casa para tres hermanos
La casa se acomoda sobre un terreno en pendiente ubicado en el límite de Santibáñez, un núcleo rural típico de los valles pasiegos de Cantabria. Situado a media ladera y con un arroyo como límite inferior, el emplazamiento dispone de vistas abiertas en todas las direcciones hacia el horizonte y el frondoso paisaje.
El estudio de Roberto Lebrero ha desarrollado aquí una vivienda familiar compartida por tres hermanos, cuyo programa se fragmenta y distribuye de forma específica en cinco piezas independientes. Las zonas de noche ocupan tres de los volúmenes, uno para cada hermano, y funcionan de manera autónoma y privada con respecto al resto. Los dos volúmenes restantes albergan espacios compartidos destinados a estar, comer y cocinar.
Contra la luz de escaparate: silencio, quietud e intimidad
Hemos aceptado la sobreexposición, una realidad siempre iluminada, visible, disponible. El escaparate ya no es solo un lugar físico sino un estado mental que ha desplazado la intimidad y el matiz a la irrelevancia. Esta forma de claridad constante nos ha acostumbrado a una forma de luz que exhibe, olvidando su capacidad de definir desde lo invisible.
El 8M, las arquitectas sepultadas y la anamorfosis
«La silla Barcelona, de Mies van der Rohe», ¿En serio? Es Lilly Reich la verdadera autora, eclipsada durante décadas por su colega. Mies fue un magnífico arquitecto y un gran amante de la filosofía, pero practicó poco la ética, sobre todo con las mujeres que le rodearon. De hecho, al fenómeno de la invisibilización y falta de reconocimiento de las contribuciones de las arquitectas y diseñadoras en la historia del diseño se le conoce como “síndrome Lilly Reich”. Por mencionar alguno más: el taburete 60, la silla 401 y la Paimio, fueron diseños atribuidos únicamente a Alvar Aalto, aunque en ellos trabajó codo con codo con su esposa Aino Marsio, pero de ella casi nada se ha escrito. Charlotte Perriand trabajó con Le Corbusier y Pierre Jeanneret en el diseño de La Chaise Longue LC4, B306 o las sillas B301 y B302. Corbu fue quien se apropió de los diseños. A Denise Scott-Brown, finalmente, le dieron crédito con las sillas diseñadas por ella que durante mucho tiempo solo se le había atribuido a Robert Venturi, su esposo. En 1991, Venturi recibió el Premio Pritzker. A su mujer la excluyeron del palmarés. 8M.
“Casa Bóveda”, un guiño a la arquitectura de hace un siglo
La arquitecta e interiorista Anabel Soria ha interpretado en Casa Bóveda los deseos de sus propietarios, dos jóvenes creativos dedicados al mundo de la imagen y el diseño gráfico. Tras viajar por distintas ciudades y vivir varios años en Londres, esta pareja decidió establecer su hogar definitivo en el centro de Valencia. «Construida en 1925 y reconocible por sus altos techos abovedados, esta casa de 92 m2 se alzó como la elegida para una reforma integral que respetara la arquitectura original y la enriqueciera con una línea más contemporánea», explica la arquitecta. El resultado es un proyecto que combina tradición, modernidad y muchos objetos que han viajado con los propietarios a lo largo del tiempo.
Retorno a la casa de los abuelos
Corría el año 1941 cuando los abuelos de Nilda alquilaron la casa. La vivienda se había construido quince años antes y destacaba por el amplio patio trasero, que todavía se mantenía rodeado de campos. Un tiempo después adquirirían la vivienda y harían la primera gran reforma, ampliándola hacia el patio. Él era el médico del pueblo y, tal y como era habitual, la vivienda también se destinaría a la consulta médica. En el fondo del jardín construyó una pequeña construcción elevada, donde se retiraba a leer, alejado del ajetreo de la vivienda. A final de la década de los setenta, se jubiló y se trasladaron a Valencia quedando la casa, en la localidad de Turís, como segunda residencia.
Tocar el cielo
Hay algo profundamente honesto en los tejados. Sin ser los elementos más accesibles de nuestros entornos construidos, constituyen verdaderas muestras culturales e ideológicas. En la arquitectura, como tal vez sucede en la vida, no se trata solo de saber seguir, sino de aprender a terminar. Así pues, los edificios, como las biografías, se enfrentan tarde o temprano a la necesidad de acabar, de tocar el cielo. Ese gesto final no es un detalle menor ni aplazable, sino un ejercicio que exige su parcela de estudio.
Una casa en el edificio Patuel Longás, el Goerlich más moderno
Hay edificios que dan carácter a una ciudad. Proyectado en 1941 por Javier Goerlich para un matrimonio amigo, el edificio Patuel Longás es uno de esos. Su presencia racionalista se sitúa en un vértice central de Valencia, entre la calle Ruzafa, General Sanmartín y la Gran Vía, con un diseño de corte expresionista y ornamentación art déco. Hoy entramos en una de sus casas, intervenida por Blat Tatay Arquitectos.
Café, cruasán y banquito
Banquito Bakery ha sido concebido como un ejercicio de síntesis y honestidad material. «Con apenas 26m2 de superficie total, el proyecto nace de una premisa clara: funcionar como un espejo, una simetría perfecta que articula el diálogo entre el obrador y la zona de recoger para llevar», explican los arquitectos del estudio SahuquillodeArriba, responsables del proyecto.
Millimiter House: construir con éxito en una parcela muy pequeña
Este es un trabajo de largo recorrido en el tiempo cuyo propósito era levantar una vivienda unifamiliar en una pequeñísima parcela, en L’Eliana (Valencia), buscando una integración entre el espacio exterior y la vivienda. «La construcción de esta casa tan pequeña supuso un desafío de precisión en métricas, montaje, normativas, precios e incorporación de usos cotidianos y previsiblemente cambiantes, de ahí surgió el nombre Millimiter House durante la ejecución», explican Eva Álvarez y Carlos Gómez, los arquitectos al frente del trabajo.
Rafael Aranda, de RCR Arquitectes: «Naturaleza y arte, esas son las referencias»
«No miréis arquitectura, iros a la esencia, iros a la naturaleza ¿Por qué te piensas que Gaudí es capaz de hacer La Pedrera? Las fotografías de la Capadocia que le llegaron le emocionaron tanto que creó La Pedrera. O como la montaña o el bosque que es la Sagrada Familia. Toda su inspiración le venía de la naturaleza, ahí es donde tenéis que ir a buscar las referencias. También es verdad que en el mundo del arte, que nos llevan diez años de ventaja siempre porque no tienen las condiciones que tiene la arquitectura, pueden soñar más, por eso es importante también ver el mundo del arte, van por delante de nosotros en cuanto a conceptos. Naturaleza y arte, esas son las referencias». Así respondía el arquitecto Rafael Aranda, de RCR Arquitectes, Premio Pritzker en 2017, a las preguntas del público que abarrotaba el Aula Magna de la Escuela de Arquitectura de la Universitat Politécnica de Valencia para escuchar su conferencia, con la que se abre la programación cultural del segundo semestre del curso.
El edificio de Casa Vella revive (y con sorpresa)
Uno de esos edificios que se recuerdan siempre cerrado, tras su final como discoteca hace décadas, estrena nueva vida. Se trata de Casa Vella, un inmueble del siglo XVI protegido de forma integral que, junto a la rehabilitación de un edificio decimonónico contiguo con...















