El pueblo del Cabanyal, que ahora es poblado nómada, pudo salvarse. Fundamentalmente porque lo salvaron: los imposibles responden a una voluntad casi demente, nunca se dan por inercia. Activistas reducidos en un primer instante a la categoría de grupúsculo y después alzados como héroes, sujetaron las casas, los patios, sujetaron los árboles, se sujetaron entre ellos mientras todo a su alrededor parecía caerse por el acoso urbano de una administración capturada por los cárteles inmobiliarios. Algunos trozos del pueblo se vinieron abajo, perdidos entre las manos, como la Casa de la Palmera. Acoso, ocaso.
Opinión
Joan M. Marín, un cuidado diálogo interior
Pensar, y dejar por escrito una suerte de diálogo interior (plasmado de muy diversas formas: el aforismo, el poema, la máxima…) es lo que ha hecho Joan Manuel Marín (1959) estos últimos años. El fruto de tal actividad se ha visto reflejado en un libro de pequeño formato –ideal para llevarlo consigo–, titulado ‘Hasta aquí es lo que sé’ (lo pensado y lo vivido), publicado por Trea.
Huir de lo trillado
Rememoro con cierta frecuencia mi época como periodista cultural y colaborador habitual del suplemento de cultura del diario La Vanguardia (y por un breve tiempo, cabría añadir, de Rockdelux). Por una razón muy sencilla: vuelvo a escuchar los discos que reseñaba, o los de aquellos músicos a los que entrevisté (que no fueron pocos) durante los algo más de quince años que duró aquella aventura.
La fragancia del vaso
El director de cine Christopher Nolan ha rodado una nueva versión de La Odisea, y yo no sé si quiero verla. Dudo mucho que gane en experiencia estética a la contemplación de las ilustraciones que realizó John Flaxman, y que se incluyen en una de las ediciones que publicó Alianza acompañando a la traducción de Carlos García Gual. Me lo pensaré.
El túnel que eligieron conservar
Hay una cafetería en Pérez Galdós donde el camarero ya no intenta hablar cuando se pone el semáforo en verde. Aprendió hace años que no tiene sentido. Espera. El tráfico pasa, el ruido afloja, el semáforo cambia al rojo y entonces retoma la frase donde la dejó, como si el silencio fuera algo que se reanuda y no algo que simplemente existe. Los clientes de la barra hacen lo mismo. Es un gesto tan automatizado que ya no lo ven. Se ha vuelto parte del ritmo de la mañana: café, ruido, pausa, café. Como muchos que hemos vivido en una calle así, sé la negociación silenciosa entre el calor y el ruido, entre necesitar aire y necesitar no escuchar. Y sé que cuando eso se convierte en rutina, algo en ti se rinde sin que te des cuenta.
Adan Kovacsics y Manuel Arranz, algo más que traductores
Una buena selección de las críticas de Arranz ha aparecido recientemente en La Documental bajo el título Libros, lectores y lecturas. En él –como en el anterior, Por el placer de leer, publicado por Shangrila el año pasado– Arranz ha recogido, literalmente, “noventa reseñas sobre noventa y dos libros”. Esto es, las reflexiones que a nuestro querido crítico le han provocado las lecturas de algunos de sus autores favoritos
La vida verdadera
He leído dos textos de Annie Ernaux que me han parecido especialmente duros. Me refiero a L’événement (hay traducción al castellano: El acontecimiento, en Tusquets), en el que narra el proceso por el que pasó a a propósito de un aborto siendo muy joven; y Je ne suis pas sortie de ma nuit (también puede leerse en traducción: No he salido de mi noche, en Cabaret Voltaire), en el que da cuenta –en forma de diario– de los últimos días de su madre antes de morir en un hospital.
Julio Camba, el infatigable cronista viajero
El alumnado de los estudios de Ciencias de la Información no lee a los clásicos de nuestro periodismo porque los planes de estudio, más centrados en lo audiovisual, no recogen tal opción. Lo afirma el investigador Francisco Fuster (Universitat de València) en la...
Las fiebres del primer Cioran
En algún momento de la década de los 90 se puso de moda Cioran en España. Dos décadas antes, su obra había sido introducida en nuestro país por la editorial Taurus –gracias a las traducciones al castellano que llevó a cabo Fernando Savater–; llegados a los 90 fue Tusquets (en aquella colección que diseñaran Óscar Tusquets y Lluís Tusquets: Marginales) quien volvió a las andadas con la obra del rumano que dejó su lengua y su patria por París (en 1937) y el francés (doce años más tarde, en 1949, con la publicación del Précis de décomposition, o Breviario de podredumbre). Yo, como tantas otras personas, la descubrí entonces.
Tráfico de Modas: camisetas para una exposición
Ha tardado cinco años en tomar cuerpo. Desde que Amparo Balbastre, una de sus integrantes, me sugiriese que había que había que rescatar la historia de Tráfico de Modas, hasta el próximo jueves, en que se inaugurará la exposición en La Nau (“Tráfico de Modas, 1980-1992. Arrebato, juego, familia”) y verá la luz la publicación homónima que hemos preparado.
Sobre el patrimonio cultural: de Masaveu a los artículos de Trini Simó
La protección del patrimonio (en especial, el arquitectónico) fue uno de los grandes temas que interesaron a Trini Simó a lo largo de su vida. Da cuenta de ello los artículos que publicó en la prensa generalista y que ahora recoge el libro titulado ‘Escritos periodísticos de una mujer inconformista’.
On vous embrasse, Sieur Savall
Cuando apareció en el escenario, ayudado de una muleta, el público lo ovacionó como merecía: como alguien que venía a reconfortarnos luego de la desgracia del 29 de octubre pasado. Cuando el concierto acabó y los muchos aplausos amainaron un tanto, Savall tomó el micrófono y nos dio ese abrazo al que aludíamos con sus palabras de aliento. Nadie habrá hecho tanto por quitarnos la pena que arrastramos desde entonces.















