El equipo formado en los años sesenta por Alfonso Milá y Federico Correa constituye uno de los tándems más fructíferos de la arquitectura y el diseño españoles. Cachorros de la alta burguesía catalana y, por tanto, muy bien relacionados, fueron sus arquitectos de cabecera, dejando verdaderas joyas por las calles de Barcelona y en sus interiores. Dos exposiciones les rinden tributo.
Reportaje
La casa-estudio de Eduardo Albors en El Vedat
La casa del diseñador Eduardo Albors está en El Vedat (Torrent), justo por donde crecieron las mansiones y las villas de veraneo a partir de 1890 en este lugar situado a escasos nueve kilómetros al sur de Valencia. Es una casa-estudio vivida a tope durante décadas, donde se acumulan recuerdos y diseños en una especie de biografía construida sobre un lugar original de 1920.
Una casa en La Pagoda
La Pagoda, o Torre Ripalda, es un edificio que se pensó para la burguesía valenciana que hacia finales de los años 60 quería vivir en un sitio menos convencional que en los edificios del Ensanche pero con todas las comodidades y lujos. Desde Tamborí Arquitectes han reformado una de esas viviendas basando su proyecto en la calidez de la madera y en una redistribución eficaz de esos amplios espacios.
Casa Rambla: naturaleza a pie de calle
Los arquitectos Arturo Sanz y Fran López lo han vuelto a hacer. La Casa Rambla representa su forma de proyectar arquitectura a través de las casas con patio del siglo XXI en barrios como Benimaclet y el Cabanyal.
Chipperfield, el Veles e Vents y la idiosincrasia valenciana
El edificio Veles e Vents, en La Marina de Valencia, es la única muestra de la arquitectura del último Premio Pritzker, David Chipperfield, en la ciudad. El edificio está alejado del centro histórico pero ha sido la piedra angular de la reorganización urbanística que se ha hecho de la zona marítima en la última década. Además es un sitio que ha estado muy vinculado, desde su mismo nacimiento, a la actualidad de la urbe y, mal que le pese, a su vida política.
@typical Valencia cumple 10 años reconciliándonos con la ciudad
La arquitecta e ilustradora Virginia Lorente celebra estos días sus diez años al frente de un proyecto, @typical Valencia, que le ha dado la vuelta al concepto de souvenir desde el más absoluto diseño, de camino que nos iba dejando delicias arquitectónicas de la ciudad.
La Casa del Músic
La Casa del Músic es una intervención de Endalt Arquitectes donde se impone la necesidad del propietario de compaginar su vida con su profesión y las clases que imparte. Se repiensan los espacios con soluciones contemporáneas sin perder de vista la tradición y la herencia.
La Literatura, el clásico moderno de Vicent Martínez
La librería La Literatura nacía en 1985 como respuesta del diseñador Vicent Martínez (Burjassot, 1949) a la situación que se crea cuando se almacenan libros en doble fila en las estanterías. Materializaba, así, la idea de facilitar la tarea a los amantes de los libros...
La ópera prima de Meier Projectes y la reflexión de un arquitecto
La vivienda reformada por Meier Projectes i Construccions supone su ópera prima y una muestra de su forma de trabajar y entender la arquitectura de interiores. Además de enseñarnos su trabajo en esta casa del Ensanche, el arquitecto Juli Millet nos plantea algunas reflexiones.
Una muestra repasa la vivienda de la Arquitectura Moderna en Valencia
La exposición “25 Años de Arquitectura Moderna en Valencia (1950-1975)”, que se puede ver en Fundación La Posta, plantea una reflexión sobre la ciudad a través del repaso a algunas de las principales corrientes arquitectónicas de aquellos años, que sirven de guía para comprender los cambios en materia de vivienda producidos en Valencia.
De cómo unos jóvenes diseñadores idearon la gráfica de la Generalitat en los 80
Corrían los vertiginosos años 80. Todo estaba por hacer. Las instituciones democráticas despegaban y necesitaban una imagen acorde a los nuevos tiempos. Los diseñadores Dani Nebot, Nacho Lavernia y Paco Bascuñán, del colectivo La Nave, iban a dar forma a la gráfica de la Generalitat Valenciana utilizando el lenguaje de la historia.
El universo de Valdeska y la memoria de los sitios
«Se enviaban libros a los cuatro continentes, donde más, a Estados Unidos y el destino más repetido, Nueva York. Tanto como para, a veces, sentirse ubicados en una de sus numeradas avenidas. Fue la ciudad que más mereció una librería como esta». El 31 de diciembre de 2015 la librería Valdeska de Valencia cerraba sus puertas tras 40 años de actividad. Empezó, se desarrolló y terminó sin concesiones. La directora de cine Paula G. Monar plasma, en «Me voy, me voy», su voluntad de fijar aquello en las imágenes filmadas.















